El Club Bàsquet Manacor y el C.U. Instituto Nebrija Mallorca firman un acuerdo con descuentos del 10% en grados y posgrados.

El éxito de una entidad deportiva ya no se mide exclusivamente por los resultados en el marcador. La formación, el desarrollo profesional y el bienestar familiar se han consolidado como pilares críticos de la gestión institucional. En sintonía con esto, según ha informado el diario digital Manacor Noticias, el Club Bàsquet Manacor y el Centro Universitario Instituto Nebrija Mallorca han formalizado un convenio destinado a impulsar la capacitación académica superior en la isla.
Este acuerdo de colaboración, ratificado de forma presencial por Tomás Bosch, presidente del club balear, y Jesús Guodemar, director de proyectos universitarios de Institutos Nebrija, redefine la relación entre el tejido deportivo local y la formación universitaria de excelencia, facilitando un acceso ventajoso a programas de grado y posgrado.
Un acuerdo con descuentos del 10% y beneficios colectivos
El núcleo económico del convenio se traduce de forma inmediata en un descuento directo del 10 % sobre las tasas de docencia oficiales del Instituto Nebrija Mallorca, el grado en enfermería, cuyo proceso de admisión ya está abierto.
Este plan de incentivos no se limita únicamente a las figuras de la primera plantilla, sino que ha sido estructurado de forma inclusiva para permear en toda la estructura de la entidad manacorí.
Los beneficiarios directos del acuerdo se dividen en tres grandes grupos transversales:
- Jugadores: Todos los deportistas en activo que dispongan de una licencia federativa vigente con el Club Bàsquet Manacor.
- Empleados y Cuerpo Técnico: Personal laboral de las oficinas, miembros de la junta directiva y entrenadores que presten servicios en cualquier categoría del club.
- Familiares de Primer Grado: Extensión directa de la bonificación económica a padres, hijos y hermanos de los jugadores y trabajadores del club.
La inclusión de los familiares de primer grado representa una novedad de gran valor social, aliviando la carga económica de los hogares mallorquines y permitiendo que el entorno más cercano de los atletas también se beneficie de una educación superior de alta calidad.

Más allá de las aulas: acceso exclusivo a la Bolsa de Empleo
Los términos de este convenio estratégico van mucho más allá de una reducción arancelaria en las matrículas. La alianza incorpora oficialmente al Club Bàsquet Manacor a la red de entidades colaboradoras del Centro Universitario Instituto Nebrija de Mallorca.
Esta integración otorga una ventaja competitiva diferencial: el acceso completamente gratuito para sus miembros a la bolsa de empleo del centro académico. De este modo, la sinergia no solo cubre la fase formativa, sino que tiende puentes reales hacia la inserción laboral y las prácticas profesionales de los estudiantes vinculados al club.
El presidente del club mostró su gran satisfacción con este movimiento:
«La formación siempre ha sido uno de los pilares fundamentales del Club Bàsquet Manacor. Nuestro compromiso no se limita al desarrollo deportivo de nuestros jugadores, sino que también busca acompañarlos en su crecimiento personal, académico y profesional, transmitiendo valores como el esfuerzo, el respeto, la responsabilidad y el compromiso.» Tomás Bosch, Presidente del Club Bàsquet Manacor
Bosch añadió además que el paso conjunto con el Instituto Nebrija de Mallorca dota a las familias y entrenadores de herramientas sólidas para prepararse de cara al futuro, combinando la exigencia técnica del baloncesto con la proyección del mañana laboral.
Por parte de la institución académica, Jesús Guodemar hizo hincapié en que este convenio responde fielmente al objetivo fundacional de la entidad educativa. El Instituto Nebrija busca, mediante estos marcos de cooperación, estrechar lazos con el ecosistema de Baleares para fomentar una excelencia educativa basada en el pragmatismo y el contacto con la realidad social y deportiva.
Con esta firma, el Club Bàsquet Manacor se consolida como un referente insular en la gestión del talento, demostrando que el deporte de base y de competición puede —y debe— ser el motor idóneo para la construcción de trayectorias académicas exitosas.
